Seguramente,
con toda certeza, de hecho
no tenga claro por qué,
ni cómo
ni cuándo
ni dónde
pero sé,
con toda certeza, de hecho
que algún día
pronto
o tarde
o nunca
me preguntarás,
que qué me pasa
y yo podré decir
seguramente, tú.
La prosa esta hecha para aquellos que no somos capaces de disfrutar de los poemas que escribimos.
Thursday, August 30, 2012
Seguramente tú
Etiquetas:
Seguramente tú,
te quiero
Monday, August 20, 2012
Ella y las palabras
No eran especialmente amigas, al menos en cuanto había que dirigirlas, pero no importaba, porque las palabras lo bueno que tiene es que viajan solas. Y las dejaba, flotando en el ambiente, entre el humo del tabaco recuperado y usado demasiadas veces.
Y en algún sitio de la bruma que soltaba ella, se abría el telón de su boca que sugería un beso, mientras proponía una barrera.
Y así fue que él, que sólo sabía recopilar frases, crear metáforas y escribir imposibles, creyó que la realidad sólo era imaginarlos verdaderos, ahogándose en el humo mientras trataba de llegar a un destino que no tenía claro si estar o irse.
Y en algún sitio de la bruma que soltaba ella, se abría el telón de su boca que sugería un beso, mientras proponía una barrera.
Y así fue que él, que sólo sabía recopilar frases, crear metáforas y escribir imposibles, creyó que la realidad sólo era imaginarlos verdaderos, ahogándose en el humo mientras trataba de llegar a un destino que no tenía claro si estar o irse.
Saturday, August 18, 2012
Tiempo de amapolas
De despedidas
y lágrimas rojas,
como el amanecer,
cuando se resiste a salir,
aunque sea por demostrar
que después la luz llega
más intensa aún.
y lágrimas rojas,
como el amanecer,
cuando se resiste a salir,
aunque sea por demostrar
que después la luz llega
más intensa aún.
Monday, August 13, 2012
Del siglo XXI al XVIII
Si ha de ser
que sea
donde sea menester
como usted vea
si acaso era respuesta
como si esto de una encuesta
burdamente se tratase
quizá no sea este el envase
en el que decir tales frases
no sea usted que se propase
o que yo no la comprenda,
pues visto lo visto
que no suelta prenda
diré, que yo insisto
en quererme y quererla
pero es que este cristo
y por ende a su menda
por si aún no lo he dicho
ya no hay quien la entienda
que sea
donde sea menester
como usted vea
si acaso era respuesta
como si esto de una encuesta
burdamente se tratase
quizá no sea este el envase
en el que decir tales frases
no sea usted que se propase
o que yo no la comprenda,
pues visto lo visto
que no suelta prenda
diré, que yo insisto
en quererme y quererla
pero es que este cristo
y por ende a su menda
por si aún no lo he dicho
ya no hay quien la entienda
Saturday, August 11, 2012
Cada cosa en su sitio y cada sitio con su cosa
[Introduzca aquí el poema]
[Y aquí el cuento]
[Quizá aquí debería de haber un punto de inspiración]
[Aquí... introduzca un sueño]
[Aquí, un poquito de amor]
[Y ya sólo queda imaginar]
[Imagine las cosas en su lugar]
[A ella]
[A él]
[El silencio]
[Un latido]
[Dos]
[Ninguno]
Etiquetas:
Seguramente tú,
te echo de menos.,
te quiero
Sunday, July 29, 2012
No quiero
Que no, que no quiero más tonterías, ni más pensamientos perdidos, ni más sonrisas oxidadas, ni saltos al vacío llevados a cabo por mi ánimo. No quiero más besos callados, más versos en tus fotos, ni oportunidades falsas.
Si sabes leer pensarás que qué me pasa y no habrá respuesta que te valga, no habrá llaves que abran la puerta tras la que está lo que no quieres oír pero quieres saber.
Yo también me pregunto que qué me pasa, pero la pregunta dura muy poco en el aire.
Me pasas tú.
Pero no quiero más lágrimas haciendo la maratón por mis mejillas por tu culpa, no quiero seguir viéndote al cerrar los ojos, ni saboreandote en cada uno de los labios que me besan.
No quiero seguir siendo tu pez en el anzuelo, lo siento.
No quiero nada.
Excepto a ti.
Si sabes leer pensarás que qué me pasa y no habrá respuesta que te valga, no habrá llaves que abran la puerta tras la que está lo que no quieres oír pero quieres saber.
Yo también me pregunto que qué me pasa, pero la pregunta dura muy poco en el aire.
Me pasas tú.
Pero no quiero más lágrimas haciendo la maratón por mis mejillas por tu culpa, no quiero seguir viéndote al cerrar los ojos, ni saboreandote en cada uno de los labios que me besan.
No quiero seguir siendo tu pez en el anzuelo, lo siento.
No quiero nada.
Excepto a ti.
Thursday, July 26, 2012
Y cierra
Cómete las llaves
dime adiós
sin más
sin besos,
sin promesas
sin sonrisas
ni lágrimas.
Y cierra la puerta
que aquí fuera yo
estoy de tormenta
dime adiós
sin más
sin besos,
sin promesas
sin sonrisas
ni lágrimas.
Y cierra la puerta
que aquí fuera yo
estoy de tormenta
Sunday, July 1, 2012
Llamada a la felicidad
¿Hola?¿Cómo estás? Si, ya ves, cuánto tiempo, si, si. No si te llamaba para ver cómo te iba la vida, qué tal te trata el mundo, si sigues haciéndote de rogar para aparecer por estos lares. Hombre, la verdad es que sí, que yo también he andado un tanto desaparecido estos días, pero deberías de saber que no he dejado de buscarte. No, qué tontería, cómo iba a olvidarme de ti. Sabes que si escribo es porque trato de encontrarte entre las líneas esas que ocupan mi imaginación, no porque prefiera hacer otras cosas antes que estar contigo. No, no, a ver, quiero decir... Oye, mira, lo único que quería era saber que sigues tan interesada en mí como yo en ti, no sé, llámame idiota, pero me gusta jugar las cartas a lo loco, por eso te dije que enamorarse de ti es algo que me tenía que ocurrir. A ver preciosa, que yo quería tener tiempo para mí para poder utilizarlo para estar contigo y de repente, zas, desapareces, como siempre. Bueno muñeca, no te preocupes, sabes que estoy ahí, que no quería sonar borde, perdona, de verdad... No, no voy ahora mismo, no llores, mira, creo que podríamos encontrarnos en el cine, nos echamos unos tiros a un canuto antes y así vamos contentillos a ver la peli ¿Qué te parece? Que sí, claro que voy a ir, sólo faltas tú en el plan. Bueno, vale vale, te espero en la puerta. Si, yo también te quiero. Pues claro que si, claro que sigo queriendo verte. Bueno, qué pregunta, hija, lo que quiero es estar contigo, aunque no pueda verte... Anda, que ahora nos vemos ¿vale? Te quiero.
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llamada,
Seguramente tú
Sunday, June 10, 2012
Versos que se escriben en silencio
Hay bocas que callan cuando quieren hablar, que no dicen porque no saben, que susurran besos al oído de alguien que no sabe escucharles. Hay labios que dibujan esas bocas en busca de otros que correspondan, en busca de dos palabras mágicas que quieran dar la vuelta al mundo, de seis palabras que resultaron tan obvias en su momento que quedaron olvidadas tras la puerta.
Hay segundos de respiro por cada palabra que una de esas bocas diga, por cada verso que escriba en una mueca, por cada vez que se muerde un labio, que se apaga una estrella, que pidieron que vuelva a pasar por la puerta de tus sueños, a agolparse en tus pesadillas tendiendo la mano para sacarte de ellas.
En esos labios queda escondida la felicidad más fugaz que se conoce, la más intensa. En un beso sobre la pierna izquierda en una noche fría, bajo un abrazo cálido, se pide una revancha, se pide un tiempo de esperar, de esperar a no sé el qué, a no sé quién, a no sé cuándo.
Dibújame en tus labios que me quieres, te dibujaré una sonrisa en los míos, te diré que te hice un poema, que te lo escribí tus sueños y que lo plasmé en tu cuello.
Si tuviera que conocerte, serías la perfecta desconocida, enigmática, diferente de cuanto conozco.
Si tuviera que enamorarte, te diría que escapásemos del mundo, con la luna por testigo y que abandones este mundo, yo te sigo allá donde vayas, allá donde me lleves.
Lo sentimientos no se niegan ni se regalan, se asumen, como los versos en silencio.
Hay segundos de respiro por cada palabra que una de esas bocas diga, por cada verso que escriba en una mueca, por cada vez que se muerde un labio, que se apaga una estrella, que pidieron que vuelva a pasar por la puerta de tus sueños, a agolparse en tus pesadillas tendiendo la mano para sacarte de ellas.
En esos labios queda escondida la felicidad más fugaz que se conoce, la más intensa. En un beso sobre la pierna izquierda en una noche fría, bajo un abrazo cálido, se pide una revancha, se pide un tiempo de esperar, de esperar a no sé el qué, a no sé quién, a no sé cuándo.
Dibújame en tus labios que me quieres, te dibujaré una sonrisa en los míos, te diré que te hice un poema, que te lo escribí tus sueños y que lo plasmé en tu cuello.
Si tuviera que conocerte, serías la perfecta desconocida, enigmática, diferente de cuanto conozco.
Si tuviera que enamorarte, te diría que escapásemos del mundo, con la luna por testigo y que abandones este mundo, yo te sigo allá donde vayas, allá donde me lleves.
Lo sentimientos no se niegan ni se regalan, se asumen, como los versos en silencio.
Tuesday, June 5, 2012
Vestido de ángel
-Nenita, venga, que vamos a llegar tarde.
-Jo papá, pero es que no quiero. ¿Es necesario ir?
-¿Otra vez con esas? Mira que te castigo al final, ¿Eh?
-Ay papá, que es que no me gusta este vestido.
-Pero nenita, si es el que te compró mamá el otro día antes de irse.
-Ya papi, pero es que es incómodo.
-No te preocupes nenita, ya verás como no te molesta tanto en cuanto te esté dando el aire en la cara. Venga, hombre, termina de ponerte los zapatos.
-Joe, pues no quiero irme, papá.
-Ya lo sé nenita, ya lo sé, pero ya hemos quedado con mamá y se va a enfadar si llegamos tarde.
-Papá, ¿Me atas los cordones? Es que no puedo.
-Claro que si nenita, a ver, levanta un poco el pie.
-Papá, ¿Dónde hemos quedado con mamá?
-Bueno, pues ahí abajo, aunque la abuela dice que es mejor decir que hemos quedado arriba.
-Papá, no lo entiendo, a la abuela no le gustaba mamá.
-Ya hija, ya, pero hay veces que las personas mayores como la abuela, pues chochean, se les va un poquito la cabeza... Tú no te preocupes por lo que diga la abuela, ¿Vale?
-Vale papi. Gracias por atarme los cordones.
-De nada nenita. ¿Ya estás lista? ¿Está todo?
-Creo que sí. Me has dicho que no tengo que llevar nada.
-Ah, no, no te preocupes, no vamos a necesitar nada, creo que invita mamá.
-Pero papá...
-Dime nenita.
-¿Por qué has quitado las cortinas del salón?
-Porque no me gustaron nunca, y aprovechando que mamá se ha ido había pensado en comprar unas nuevas, pero no he tenido tiempo.
-Jo, pues a mí me gustaban.
-Bueno, pues te las regalo, no te preocupes. A ver nenita, vale, a la de tres salimos corriendo y saltamos, ¿vale?
-¿Es una carrera?
-Más o menos, pero esta vez tienes que ganarme si o sí, porque si no, no hay postre ni cena ni nada.
-Vale.
-Venga nenita, una, dos...
Y descubrieron que los trajes de ángel que mamá había preparado no les hacían volar.
-Jo papá, pero es que no quiero. ¿Es necesario ir?
-¿Otra vez con esas? Mira que te castigo al final, ¿Eh?
-Ay papá, que es que no me gusta este vestido.
-Pero nenita, si es el que te compró mamá el otro día antes de irse.
-Ya papi, pero es que es incómodo.
-No te preocupes nenita, ya verás como no te molesta tanto en cuanto te esté dando el aire en la cara. Venga, hombre, termina de ponerte los zapatos.
-Joe, pues no quiero irme, papá.
-Ya lo sé nenita, ya lo sé, pero ya hemos quedado con mamá y se va a enfadar si llegamos tarde.
-Papá, ¿Me atas los cordones? Es que no puedo.
-Claro que si nenita, a ver, levanta un poco el pie.
-Papá, ¿Dónde hemos quedado con mamá?
-Bueno, pues ahí abajo, aunque la abuela dice que es mejor decir que hemos quedado arriba.
-Papá, no lo entiendo, a la abuela no le gustaba mamá.
-Ya hija, ya, pero hay veces que las personas mayores como la abuela, pues chochean, se les va un poquito la cabeza... Tú no te preocupes por lo que diga la abuela, ¿Vale?
-Vale papi. Gracias por atarme los cordones.
-De nada nenita. ¿Ya estás lista? ¿Está todo?
-Creo que sí. Me has dicho que no tengo que llevar nada.
-Ah, no, no te preocupes, no vamos a necesitar nada, creo que invita mamá.
-Pero papá...
-Dime nenita.
-¿Por qué has quitado las cortinas del salón?
-Porque no me gustaron nunca, y aprovechando que mamá se ha ido había pensado en comprar unas nuevas, pero no he tenido tiempo.
-Jo, pues a mí me gustaban.
-Bueno, pues te las regalo, no te preocupes. A ver nenita, vale, a la de tres salimos corriendo y saltamos, ¿vale?
-¿Es una carrera?
-Más o menos, pero esta vez tienes que ganarme si o sí, porque si no, no hay postre ni cena ni nada.
-Vale.
-Venga nenita, una, dos...
Y descubrieron que los trajes de ángel que mamá había preparado no les hacían volar.
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